Artes marciales sin competencia (Nota al Instituto Potencia en la Urben Nikkei)

El Instituto Potencia tiene la particularidad de ser un espacio en donde se practican varias artes marciales, las que se destacan las japonesas, como el Aikido, el Karate y el Judo, entre otros, a causa de un especial gusto por las mismas de su director, el profesor Carlos Loffreda, quien a su vez es instructor de Iaido. En una entrevista con todos los profesores de estas disciplinas, nos cuentan sobre las cualidades de las mismas y a su vez, nos da la oportunidad de encontrar una gran afinidad de pensamiento que hace que haya una buena mancomunión entre todos ellos.

Prof. Laura Copello (Aikido)
Ella pertenece a la Asociación Argentina de Aikido, lleva 30 años practicándolo y fue discípula del fallecido maestro Kenzo Miyazawa. Desde 1994 da clases en el Instituto Potencia.
Su condición de mujer la enfrenta a un mundo que es mayoritariamente masculino, aunque para ella en el Aikido no significa el más mínimo obstáculo para enseñarlo:
L.C.: “El hombre por naturaleza se caracteriza por la fuerza física. Si yo, siendo mujer, tuviera que enfrentarme a un hombre de contextura grande y uso mi fuerza, mucho no voy a poder hacer. Es que Aikido es un concepto totalmente diferente en donde no se requiere la fuerza física. Hay que practicarlo relajado, con el cuerpo flojo. En un principio es difícil entenderlo, pero luego de algún tiempo de practicarlo, uno le encuentra el sentido. El Aikido tiene técnicas de defensa personal que son muy efectivas, pero lleva tiempo aprenderlas, hasta que se llega a entender este concepto.
La otra cosa que se promueve es el espíritu de no competencia. Hay gente que le gusta el arte marcial, pero que no le interesa competir y encuentran aquí el método para mejorar uno, para estar bien, para colaborar con el compañero. En general, en el Aikido se forma un ámbito muy sociable y se siente cómodo practicando, agrupa a gente que es cooperativa. La práctica misma produce una modificación interna porque solos se van dando cuenta de que no es solamente una técnica para defensa personal.”

Prof. José Luis Garmendia (Karate)
Pertenece a la Escuela Shotokan Tradicional y es alumno del maestro Mitsuo Inoue.
J. G.: “El Karate que nosotros practicamos busca mucho estar bien físicamente para poder dominar la técnica, porque es muy competitivo. Si bien mi profesor Inoue dice que de todos los alumnos que lo practican sólo el 10 % compite, el otro 90 % viene a buscar otra cosa: condición física para defensa personal, gimnasia. Cada uno lo practica a su manera.
Por ejemplo, las mujeres no quieren entrar en los torneos, porque está el miedo a que la lastimen, entonces se van buscando otras maneras de práctica. Dentro del mismo combate, se busca más el juego que el contacto físico, para justamente sacarse ese miedo.
Con el tiempo el alumno va cambiando. Uno logra una autoconfianza, se va superando día a día. Eso le sirve inclusive para el comportamiento diario, para el trabajo, para estar en la calle. Es que uno puede ser tan sumiso, que se siente atacado permanentemente, en cambio cuando uno adquiere más autoconfianza tiene una mejor comunicación con los demás y no tiene la necesidad de ir al choque. El arte marcial te aleja de la pelea, lo esquivás.”

Prof. Sebastián Dusetti (Judo)
Proveniente de una familia de judokas, su padre, Luis Dusetti, es alumno del Maestro Yoriyuki Yamamoto y fundador de la Escuela Jitakyoei que difunde el Judo en la zona oeste del gran Bs. As.
S. D.: “Hay que observar que el Judo se practica en dos grandes lugares: en un dojo o en un club. En el club se entrena deportivamente para competir, en el dojo se apunta a formar física, mental e intelectualmente. Si en un club se tarda 5 años para sacar un campeón, en un dojo se tarda 20 años para formar una persona. Hay que tener más constancia, mucha más fuerza espiritual, hay que sufrir otro tipo de derrotas, porque el principal oponente es uno mismo. La enseñanza se basa en el respeto por los más antiguos y el cuidado de los más nuevos. Es una práctica de mucho compañerismo, de un clima de amistad, donde es continuamente brindarse y tratar de dar conocimiento.”

Prof. Carlos Loffreda (Iaido)
Al Iaido se lo conoce como "el arte de desenvainar cortando" debido a que su primer movimiento es un inesperado y veloz corte. Es una de las artes más antiguas que perdura hasta nuestros días. Parecen solo técnicas de manejo del sable, pero al internarse en su práctica, uno encuentra todo un mundo de perfeccionamiento de movimientos muy profundo y que seguramente haya sido el motivo por el que ha perdurado en el tiempo.
C.L.: “A mí me asombra cuando veo desde las estructuras de cómo se enseña el Iaido, de qué modo están puestas las cosas, con qué grado de dificultad están colocadas, las cuales cada técnica es una máxima de pedagogía llevada a un grado de exigencia in crecendo, que fueron estructuradas hace varios siglos atrás. Cuanto más alto se llega, se logran cosas más difíciles de hacer.
En la relajación está la velocidad. Muchos creen que es ponerle más fuerza o más intención. Uno con el sable tiene una circunferencia más amplia que con la mano vacía, por eso son mucho más trascendentales los errores que uno puede cometer. El arma blanca al ser humano es la primera condición que tiene para diferenciarse de las otras especies. Es inherente a nosotros.”

El Instituto Potencia fue fundado en 1979 y ha tenido con el correr del tiempo un proceso de japonización, por encontrar en sus artes marciales los mismos principios filosóficos de disciplina, de no violencia, de no competitividad y de autosuperación, características muy preciosas para esta armónica convivencia que hace de este instituto un lugar de agradable camaradería. Instituto Potencia:
Av. de los Constituyentes 4584, ciudad de Bs. As.
Tel.: 4571-3123
www.institutopotencia.com
institutopotencia@arnet.com.ar
Fuente : Urban Nikkei
Link : http://www.urbanikkei.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=234:artes-marciales-sin-competencia&catid=85:artes-marciales&Itemid=31