Los Samurai (Parte IV) : Castillos, Indumentaria y Armas

Reclutamiento

Durante gran parte del periodo Sengoku se esperaba que todo samurái estuviese listo para presentarse en el campo de batalla al momento de existir algún conflicto con sus respectivas armas, armadura y caballo, además de que cada uno proporcionara tropas al servicio de su señor acorde con la riqueza del feudo al que pertenecieran. De este modo el reclutamiento de las tropas necesarias recaía en los samurái, quienes llevaban consigo a otros samurái o a jornaleros que dejaban sus tierras para convertirse en ashigaru.

Cuando había que reunir al ejército, se les notificaba la fecha y el lugar en que se pasaría revista, por lo que cada ashigaru reunía sus armas y armadura a la espera de que sonara el horagai (trompeta de concha), el tambor o campanas, los cuales indicarían la hora de partir. Al llegar al punto acordado, el samurái les pasaba revista desde donde marcharían juntos para presentarse en el castillo y unirse al resto del ejército.

Castillo japonés

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Castillo Fushimi-Momoyama construido por Toyotomi Hideyoshi.

Castillo Fushimi-Momoyama construido por Toyotomi Hideyoshi.
A lo largo de la historia de los samurái, un aspecto de vital importancia fueron los castillos. Las primeras fortificaciones en Japón eran difícilmente lo que la gente asocia con «castillos» ya que eran elaboradas casi exclusivamente con madera y se apoyaban mucho más en las defensas naturales y la topografía del lugar (como ríos, lagunas, etc.) que cualquier elemento creado por el hombre y se prefería colocarlos en la cima de las montañas.Este tipo de construcciones conocidas como kogoishi y chiyashi, no se construían pensando a largo plazo, por lo que los nativos del archipiélago construían estas fortificaciones y eran abandonadas posteriormente.

Los habitantes de Yamato comenzaron a construir ciudades al inicio del siglo VII, expandiendo el complejo del palacio, rodeado a los 4 lados por murallas y unas puertas impresionantes. Fortificaciones de madera se construyeron a lo largo del país para defender el territorio de los emishi, los ainu y otros grupos. A diferencia de sus predecesores, las construcciones eran relativamente más duraderas y eran construidas durante tiempos de paz.

Hacia finales del periodo Heian el nacimiento de la clase samurái influyó drásticamente en la construcción de castillos, debido a que ya no sólo se planeaba su posición con la idea de defender el territorio nacional de ataques externos, sino que desde ese momento, los distintos clanes tuvieron que cuidarse unos de otros.

El comienzo de la forma y estilo de lo que hoy se consideran estereotipos «clásicos» de los castillos japoneses surgieron en esta época. Los llamados jokamachi kamachi'pueblo bajo castillo») también aparecieron, crecieron y se desarrollaron. A pesar de los avances en cuanto a construcción, la mayoría de los castillos de la época permanecieron con la misma forma de las fortificaciones de madera de siglos atrás, sólo que más largos y un poco más complejos.Del mismo modo se buscó ubicarlos en lo alto de las montañas por lo que este tipo de castillos es conocido como yamashiro«castillo de montaña»'yamashiro'.No fue sino hasta los últimos 30 años de este periodo de guerra donde cambios drásticos se desarrollarían.
Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.
Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.


A diferencia de Europa, donde la difusión del uso de los cañones terminó con la era de los castillos, En Japón la introducción de las armas de fuego, irónicamente, fue un aliciente para su mejora y desarrollo. El Castillo Azuchi, cuya construcción finalizó en 1576fue el primer ejemplo del nuevo tipo de castillos, construidos más grandes y situados sobre una gran base de piedraconocida como musha-gaeshi, gracias a la cual los castillos resistían de mejor forma los terremotos habituales de Japón.Los castillos además se diseñaron con un arreglo concéntrico y que además contaban con una torre alta central. Adicionalmente, los castillos se comenzaron a construir en lugares planos en lugar de montañas densamente forestadas. Fue tal la importancia de estos nuevos castillos, que tanto el Castillo Fushimi-Momoyama de Hideyoshi, como el castillo Azuchi de Nobunaga brindaron su nombre a este corto periodo (periodo Azuchi-Momoyama) en el que este tipo de castillo, para uso militar florece.

Cuando se utilizaban armas de asedio en Japón, eran más frecuentemente ver trabucos o catapultas de estilo chino y eran utilizadas casi exclusivamente como armas anti-personal. No existen registros de que se fijara la meta de destruir las murallas, y de hecho era visto como «más honorable» y mas ventajoso tácticamente que el defensor saliera del castillo a librar la batalla. Cuando las batallas no se resolvían de esta forma, los esfuerzos se resumían en evitar que el castillo no recibiera provisiones,lo cual podía durar años, lo que involucraba rodear el castillo con una fuerza lo suficientemente grande hasta que se obtuviera la rendición. El ejemplo de esto fue el asedio que Nobunaga hizo al castillo custodiado por lo Ikko Ikki, una clase de monjes guerreros que soportaron nada menos que once años el constante ataque.

El Castillo Azuchi fue destruido a diez años de la culminación de su construcción, pero comenzó un nuevo periodo en la forma de construir castillos, entre los castillos construidos en los años subsecuentes estaba el Castillo Osaka de Hideyoshi, terminado en 1583. Éste incorporó las nuevas características y filosofía de construcción del Castillo Azuchi, aunque más grande, mejor colocado y más resistente.
Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.
Castillo Matsumoto en la Prefectura de Nagano, un Tesoro Nacional de Japón.


Algunas familias poderosas no sólo controlaban un castillo, sino una serie de castillos donde el principal era llamado honjo y los castillos satélite shijo. Aunque los shijo generalmente eran castillos en toda la extensión de la palabra, frecuentemente éstos eran construcciones de madera o tierra. Frecuentemente, faros de fuego, tambores taiko o conchas marinas eran utilizadas para establecer comunicaciones entre los castillos a grandes distancias. El Castillo Odawara de la familia Hojo y su red de satélites era uno de los más poderosos ejemplos del sistema honjo-shijo; los Hojo controlaban tanta tierra, que una jerarquía de sub-satélites tuvo que ser creado.

Los castillos del periodo Edo se convirtieron en lujosas residencias de los daimyo y sus familias así como para protegerlos en contra de las insurgencias internas o levantamientos de los aldeanos.

Para contrarrestar el poderío de los daimyo, el shogunato Tokugawa decretó una serie de regulaciones limitando el número de castillos a uno por han con pocas excepciones, por lo que se detuvo su construcción. A lo largo de la historia muchos castillo serían destruidos, ya fuera como parte de la Restauración Meiji o durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y en realidad, muy pocos de los castillos japoneses son los originales y predominan los castillos reconstruidos de acero y concreto en tiempos modernos.

Cuando el shogunato Tokugawa promulgó el edicto de sankin kotai o «Presencia Alterna», se estipuló que las mujeres e hijos de cada daimyo debían de permanecer en los yashiki ,casa solariega,las cuales estaban ubicadas en los alrededores del Castillo Edo y su cercanía estaba regida por el rango de cada familia, donde los de mayor rango y confianza se encontraban más próximos al castillo.Este sistema de yashiki pronto fue adoptado por los propios daimyo en su respectiva provincia bajo el mismo sistema.

 

Armadura

Las primeras armaduras, encontradas mediante excavaciones en los kofun, reciben nombre de tanko. Éstas eran fabricadas en hierro macizo, las planchas de blindaje se sujetaban unas a otras con correas de cuero y estaban específicamente diseñadas para ser usadas de pie. Para proteger la parte baja del cuerpo, los guerreros llevaban una falda acampanada llamada kusazuri. Los hombros y antebrazos se cubrían con planchas curvas que llegaban hasta el codo.La superficie de metal desde esos tiempos se cubría de laca laminar para protegerla del clima, tal y como se seguiría aplicando a los modelos posteriores. La característica particular del casco era que parte de adelante tenía forma de visera, además de dientes de hierro en la parte superior cuyo objeto era sujetar plumas de faisán.

Posteriormente se diseño un tipo de armadura laminar, la cual se conoce con el nombre de keiko, de la cual a su vez se desprendió el estilo yoroi 'yoro, que es la armadura clásica samurái.Debido a que si la armadura era hecha completamente de hierro tenía un peso considerable, sólo se empleaban piezas de ese metal en las zonas donde se requería de más protección y el resto de la armadura se alternaba piezas de hierro con cuero. En promedio, una yoroi tenía un peso aproximado de 30 kilogramos y proporcionaba una buena protección.

La armadura que cubría el cuerpo era llamada do y constituía la base de esta indumentaria defensiva. Con los siglos se marcó una tendencia a reemplazar la yoroi por una armadura llamada do-maru, mucho más sencilla y que resultaba más cómoda a la hora de la lucha sobre el terreno.Éste tipo surgió como la evolución de la armadura de los soldados de infantería.

La armadura desarrollada en el siglo XVI es conocida como tosei gusokuo «armadura moderna» y su rasgo característico es que le fueron añadidas protecciones para la cara, el muslo y un sashimono, el cual era un pequeño estandarte en la espalda.

Indumentaria
En el campo de batalla

El kabuto y las hoate (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.
El kabuto y las hoate (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.


Debajo de la armadura o de su propia vestimenta, la ropa interior que utilizaban los samurái era conocida como fundoshi el cual era una especie de taparrabos hecho a base de lino o algodón.

En el campo de batalla, los samurái utilizaban unos calcetines conocidos como tabi, unas sandalias de tiras llamadas waraji o zori y en algunas ocasiones un par de geta (unos zapatos parecidos a los suecos).

La primera parte que se ponían eran las Suneateo espinilleras,además de unas haidate, protecciones en los muslos que se volvieron famosas hasta el periodo Sengoku,cuando los kusazuri (protecciones para el antemuslo) se volvieron más reducidos.

Se usaban además unos El kabuto y las hoate (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.uantes denominados yugake además de kote roteger brazos y manos. Un uwaobi(cinturón exterior) mantenía todo el conjunto de ropa y armadura unido. Para proteger su cuello se utilizaba un nodowa, además de que se colocaba un hachimaki malrededor de la cabeza para recibir el peso del kabutoAlgunos samurái acostumbraron utilizar algún tipo de máscaras para proteger el rostro conocidas como hoate y éstas podían ser completas, media máscara que protegía hasta debajo de los ojos y podía o no incluir una pieza para la nariz.

Los samurái de alto rengo solían portar también un jinbaori que se colocaba sobre la armadura.No se solía usar en combate pero si dentro del campamento para dar un toque ceremonial a la reunión asi como para reflejar la importancia del personaje que la portaba.

El kimono era esencial en la vestimenta japonesa, aquí Jimbo Wales portando uno en Kioto.
El kimono era esencial en la vestimenta japonesa, aquí Jimbo Wales portando uno en Kioto.

 

Ropa normal

La evolución final de la armadura tuvo lugar durante el periodo Edo cuando cesaron las guerras.Las armaduras se convirtieron entonces en lujosos regalos y sólo se utilizaban en los castillos. La vestimenta típica era el hakama y el kimono,mientras que para ocasiones de mayor formalidad utilizaban una chaqueta sobre el hakama llamado kataginu, los cuales combinados se conocían como kamishimo.

Ante situaciones de suma importancia, como por ejemplo, en una entrevista con el shogun, se esperaría que un daimyo vistiera un nagabakama, unos pantalones sumamente largos que arrastraban por el suelo.

Armas


De hoja cortante El nihonto, conocido mas comúnmente en occidente como katana, es el arma más estrechamente relacionada con el samurái y que incluso se le llegó a considerar durante el periodo Edo como «el alma del samurái». Un samurái nunca abandonaba su espada, aun en tiempos de paz e incluso el mejor regalo que podía recibir era una espada de parte de su daimyo forjada por un célebre maestro.

Durante la mayor parte de la historia japonesa, las principales armas fueron el arco y la lanza y no fue sino hasta que terminaron las guerras que la espada adquirió la fama que tiene actualmente.
Representación de Ishi-jo, esposa de Oboshi Yoshio, uno de los 47 ronin portando un naginata.
Representación de Ishi-jo, esposa de Oboshi Yoshio, uno de los 47 ronin portando un naginata.


Las primeras espadas utilizadas por soldados yamato eran rectas, algunas con empuñadura en forma de bulbo conocidas como «espada con cabeza de mazo», algunas otras, como las conocidas como «espadas coreanas» tenían empuñadura en forma de argolla que terminaban con el aspecto de la silueta de algún animal, las cuales medían 90 centímetros en promedio.

La tachi fue la clásica espada samurái y colgaba con la hoja hacia abajo. Este tipo de espada tenía que ser desenfundada con ambas manos, por lo que se tenía que dejar el arco para utilizarla.

Más tarde se logró desarrollar la Katana, la cual junto con el wakizashi, eran conocidas como daisho.

Cuando un samurái portaba su armadura completa, la katana colgaba con la hoja hacia abajo y el wakizashi era reemplazado por un tanto, el cual llegó a ser considerado como una de las armas más importantes en el campo de batalla.

Se decía que una buena espada debía ser capaz de dos cosas: cortar siete cuerpos apilados uno encima del otro y estar lo suficientemente afilada como para que al sumergirla en el agua pudiera cortar un nenúfar que flotara en la superficie.

La fuerza impresionante de la katana se debía a su curvatura, que hacía posible que el corte producido pudiera incluso seccionara el hueso del oponente. Ya que se le debía de empuñar con ambas manos, el portador de la espada se tenían que colocar en ángulo recto con respecto al enemigo.

Los samurái no utilizaban ningún escudo para su protección ya que la katana era un arma defensiva y ofensiva al mismo tiempo. Debido a su gran resistencia, podía golpear el arma de su oponente para desviar el ataque y acto seguido asestar un golpe mortal.Debido a todas éstas características, no es exageración que muchos historiadores afirmen que la katana es muy superior a las espadas diseñadas por otras culturas.

Otro tipo de espada desarrollada fue la nodachi, conocida como «espada de campaña»,la cual contaba con una hoja extra larga y que apareció a comienzos del siglo XVI. Existen escasos registros de que esta arma fuera usada efectivamente en el campo de batalla ya que debido a su gran peso, el portador debía de tener una gran fuerza física para esgrimirla de pie, más aún si se portaba mientras se cabalgaba. La mayoría de los registros documentan que este tipo de espadas fueron creadas con la finalidad de servir como ofrendas a santuarios y templos.

El naginata (un tipo de espada larga)es el arma más citada en las crónicas samurái. Constaba de una hoja curva montada sobre un mango de madera y su aspecto de asemejaba al de las alabardas chinas. La naginata era un arma sumamente versátil, ya que con ella se podía golpear, apuñalar o acuchillar al enemigo.Los sohei, una clase de monjes guerreros, fueron reconocidos por el grado de especialización que alcanzaron esgrimiéndola.

Otra arma muy recurrente fue la yari, un tipo de lanza japonesa apareció como el arma utilizada por las tropas de infantería durante el siglo XV.Un tipo de yari conocida como mochi yari pasó también a formar parte del arsenal de los samurái.

 

Arrojadizas

Los samurái fueron expertos en el uso del arco a caballo. En la foto un yabusame moderno.
Los samurái fueron expertos en el uso del arco a caballo. En la foto un yabusame moderno.
Durante la mayor parte de la historia de los samurái, el arco japonés (llamado yumi) fue su arma preferida y sólo se solía recurría a la espada al descender del caballo y entablar combate cuerpo a cuerpo,por lo que los samurái solían ser expertos en el kyba no michi «manejo del arco y el caballo». Los arcos utilizados en aquella época se asemejan en gran medida a los que se utilizan actualmente en el kyudo, el cual tenía que ser levantado a la altura de la cabeza del jinete para poder disparar adecuadamente. La práctica del caballo y el arco dieron lugar al yabusame, el cual es practicado hasta nuestros días.La técnica del uso del arco a caballo necesitaba de mucha práctica, ya que sólo se podía disparar por el lado izquierdo del jinete y se contaba con un ángulo de disparo de 45º, lo cual se complicaba en mayor medida si el jinete portaba una armadura.

Durante el periodo Sengoku el tiro con arco se combinó con el uso de arcabuceros ashigaru.

Durante 1510, los samurái conocieron el cañón de metal y en ese mismo año, Hojo
Arcabuces japoneses llamados Teppo del periodo Edo, los cuales fueron desarrollados a partir del modelo europeo.
Arcabuces japoneses llamados Teppo del periodo Edo, los cuales fueron desarrollados a partir del modelo europeo.
Ujimasa compró una pistola china.Para 1548, durante la Batalla de Uedahara se registró el uso de armas de fuego, por lo que de una forma u otra su uso se había extendido entre los distintos clanes. En 1543, comerciantes portugueses arribaron a Japón buscando un intercambio comercial y entre los artículos que intercambiaron fueron arcabuces europeos.A partir de 1549, diversos artesanos desarrollaron la técnica necesaria para reproducir estas armasy comenzaron a fabricar arcabuces japoneses llamados Teppo («cañón de acero»).Para 1553 el ejército de Oda Nobunaga ya contaba con 500 arcabuceros, los cuales darían muestras de su efectividad con las tácticas adecuadas como disparos circulares utilizados en la batalla de Nagashino. Aunque muchos samurái se opusieron a su implementación debido a que con estas nuevas condiciones cualquier soldado estaba en posición de matar de un solo tiro a un entrenado y diestro maestro de las artes marciales (aun fuera un humilde ashigaru), su implementación se propagó por todo el país y se volvió un elemento típico en los conflictos bélicos.

Cabe destacar que el uso de grandes cañones no se difundió ni causó el mismo impacto emocional que se vivieron con los resultados de armas de fuego. Existen diversos registros que mencionan el uso de pequeños cañones que se obtuvieron de barcos europeos adaptados para su uso en el campo de batalla, pero debido a que las tácticas de guerra no consistían en el derribo de fortalezas, sino más bien en al asedio y la lucha a campo abierto, no se desarrollaron técnicas para producir cañones de grandes dimensiones.

Técnicas de combate

Durante la existencia de los samurái reinaron dos tipos opuestos de organización. El primer tipo eran ejércitos basados en reclutas: al inicio los ejércitos samurái se basaron en ejércitos de reclutas del tipo chino durante el periodo Nara y hacia el final con unidades de infantería compuestas por ashigaru. El segundo tipo de organización era el de samurái a caballo que luchaban individualmente o en pequeños grupos.

Al inicio de la contienda se disparaban una serie de flechas con cabeza de bulbo las cuales zumbaban en el aire. El objeto de estos disparos era llamar a los kami a que presenciaran las muestras de valentía que estaban a punto de desarrollarse. Después de un breve intercambio de flechas entre uno y otro bando, se desarrollaba una contienda llamada ikkiuchi donde grandes rivales de uno y otro lado se enfrentaban.En este tipo de duelos influían mucho aspectos como el rango, el nombre, la posición dentro del ejército, etc. Después de estos combates individuales, se daba paso a los combates mayores, generalmente enviando tropas de infantería liderados por samurái a caballo.

Al comienzo de las batallas samurái era todo un honor ser el primero en entrar en batalla, lo cual cambió en el periodo Sengoku con la introducción del arcabuz.Con la introducción de las armas de fuego la metodología del combate era el siguiente: al inicio se hacía un intercambio de disparos de arcabuz a una distancia de 100 metros aproximadamente, cuando se encontraba el momento oportuno se ordenaba que avanzaran los lanceros ashigaru y finalmente los samurái atacarían, ya fuera a pie o a caballo.
El jefe del ejército solía estar sentado en una silla de tijera dentro de una tienda semi abierta que exhibía su respectivo mon llamada maku. Para comprobar el simbolismo tan fuerte que esto representaba, otra forma de llamar al shogunato instituido por Minamoto Yoritomo era bakufu, que significaba «gobierno desde la maku».

Algunos samurái decidían bajar del caballo y buscar cortar la cabeza de un rival digno, lo cual era todo un honor además mediante lo cual ganaban respeto entre la clase militar.

Después de la batalla, los samurái de alto rango celebraban normalmente la ceremonia del té, además de que el general victorioso pasaba revista a las cabezas que habían sido cortadas de los miembros más importantes del enemigo.

Es importante hacer notar que la mayoría de las batallas no se resolvieron de la forma tan idealista antes expuesta, sino que la mayoría de las guerras se ganaron mediante ataques sorpresas, como incursiones nocturnas, incendios, etc. El reconocido samurái Minamoto no Tamemoto aseguraba:

De acuerdo con mi experiencia, no hay nada más ventajoso a la hora de machacar al enemigo que un ataque nocturno[...]. Si prendemos fuego a tres de los lados y cerramos el paso por el cuarto, quienes huyan de las llamas serán derribados por flechas, y quienes busquen escapar de éstas no podrán huir de las llamas.
— Minamoto Tamemoto.

Cobro de cabezas

Cortar la cabeza de un rival digno en el campo de batalla era motivo de gran orgullo y reconocimiento. Existía todo un ritual para embellecer las cabezas cortadas: Primero eran lavadas y peinadasy una vez efectuado esto, se ennegrecían los dientes aplicando un tinte llamado ohaguro.El motivo de ennegrecer los dientes radicaba en que unos dientes blancos era un signo de distinción, por lo que aplicarles un tinte para oscurecerlos era una forma metafórica de quitarles un poco de ello.Finalmente las cabezas eran dispuestas cuidadosamente sobre una tabla para su exposición.

Durante las invasiones de Hideyoshi a Corea, era tal el número de cabezas de los enemigos cortadas que tenían que ser enviadas a Japón, que por motivos logísticos se envió solamente la nariz, las cuales eran cubiertas con sal y enviadas en barriles de madera. Estos barriles fueron enterrados en un túmulo cerca del «Gran Buda» de Hideyoshi, donde permanecen al día de hoy bajo el nombre equivocado de Mimizuka o «túmulo de orejas».
Fuente : Wikipedia
Link : http://es.wikipedia.org/wiki/Samurai