La vida del samurai con su katana

La vida del samurai con su katana

En su segunda visita al país, el reconocido 21er Soke de Iaido, Sekiguchi Takaaki, charló con Red Marcial largo y tendido acerca del arte de desenvainar la espada, nociones marciales y un breve visto sobre la actual concepción de estos.

Agustina Carini – Redacción

Sekiguchi Takaaki Sensei, de 63 años y encargado de la Muso Jikiden Eishin Ryu Iaijutsu, estudió artes marciales desde adolescente, dedicándose primero al Karate, luego al Kendo y al Kobudo hasta que finalmente conoció el Iaijutsu. El entonces 20mo Soke Onoe Masamitsu sensei, fue su maestro luego de aprobarle el ingreso como alumno en este arte.

En los primeros años de su adolescencia ¿por qué eligió el camino de la espada?

Por empezar, es porque está configurado dentro de mi ADN. Es decir, mi estructura corporal posee los elementos patrimoniales históricos para seguir este arte y poder transmitirlo. Actualmente, todas las culturas a nivel mundial se encuentran en retroceso con esta situación globalizada, y los japoneses no estamos ajenos a esta realidad. Estamos a un paso de perder nuestra propia cultura, historia e idiosincrasia, es decir nuestra máxima identidad, es por ello que antes de que se termine de perder, quiero, a través del Iaido, recuperarla. Los actuales japoneses prefieren despojarse de su idiosincrasia, no valoran su cultura, no se encuentran reflejados en ella, y buscan constantemente cosas nuevas, diferentes. En cambio, yo elegí no tirar mi pasado y enseñanzas ancestrales; quiero respetarla y valorarla. Encontré que como japoneses, aún hoy somos samurai, que a diferencia de nuestros ancestros Samurai tal vez con otras vestimentas y forma de vida, pero la esencia es la misma.

"Los actuales japoneses prefieren despojarse de su idiosincrasia, no valoran su cultura, no se encuentran reflejados en ella, y buscan constantemente cosas nuevas, diferentes."





Retomando tu pregunta sobre por qué elegí el mundo de la Katana, debemos remontarnos en la historia pasada a una etapa trágica tras la cual en Japón se prohibió el uso de la katana porque se interpretaba como incitación a provocar guerras internas, violencia. Es así que, la katana desaparece de la vida física. Luego de la 2da Guerra Mundial, Japón pierde y el sable es pisoteado -metafóricamente- por los estadounidenses. El japonés, sin guía, se desorienta y se destruye en lo físico y en lo espiritual. Porque somos samurai poseemos una katana y por eso somos japoneses y como tal debemos recuperar esa alma y nos la debemos atribuir.

También fue un shock cuando veía que las personas usaban el sable desalineada de la verdadera función, portándola como un premio o como palito de juego. La katana no es una herramienta de jardinería. Fue un shock que la concepción se haya errado tanto de la verdadera. Ya las características propias del arma, más el uso que le demos en lo físico como en lo espiritual, y la manera en que lo manipulemos; nos trae como resultado que nos guíe en nuestro camino, que sea una herramienta de protección.

¿De quien obtuvo estos conocimientos?

He finalizado mis estudios secundarios en la escuela privada Kinjo en la ciudad de Kanda en Tokio. No poseo títulos especiales o de especialización… mi único conocimiento es haber confiado en seguir un solo sendero hasta el final que me permitió conocer diferentes personalidades, tanto de este arte como de otros y traté de obrar sin olvidar y agradecer a quienes tuve la suerte de conocer y de recibir consejo. Seguir un camino es conocer muchos caminos, este es el espíritu del sendero único. Si seguimos un solo camino nos dará conocimientos en muchos otros caminos y nos dará la claridad que necesitamos para nuestro accionar.

Mi trabajo, previo al mundo del arte marcial, fue como empleado en un departamento comercial en Japón. La empresa poseía una sección de actividades externas dedicada a la difusión de diferentes actividades con la intención de atraer a una gran cantidad de público. A través de estas actividades de difusión se acercaron personalidades, máximos exponentes de cada estilo y/o área, pudiendo así tener intercambios fluidos. Pero por sobre todas las cosas, me permitió construir una cadena humana, que me fue armando de conocimientos.

"Muchos pensarán que como Soke poseo grandes tesoros: dinero, materiales, dojos; pero lo cierto es que no. No tengo ni una casa donde vivir, estoy totalmente alejado de ese mundo material.
El que considera que ser Soke es recibir mucho dinero, está equivocado."

En la actualidad ¿en qué ocupa su tiempo?

Por supuesto mi mundo es el del Budo. Además, si estuviese trabajando seria jubilado (risas).
Antes trabajaba para poder sostener mi vida, pagar las cuotas, para pagar los gastos y seguir viviendo pero no era lo que me satisfacía a nivel personal. No es que no me haya servido para incorporarlo en este camino pero siempre estaba pensando en que día podía dejar de trabajar y poder seguir el Budo. Entonces me puse el objetivo de que para mis 40 (años), pase lo que pase, dejaría ese mundo comercial… y a los 39 renuncié, no solo a esa empresa sino a ese mundo también. En ese momento, Ishihara Shintaro fue mi consejero y sostén principal, siempre fue mi soporte en la sombra para que nunca me caiga y nunca me vaya del margen y ha tenido buen resultado. También otras personas me han ayudado a seguir adelante con esta decisión.

En Japón ¿entrena a algún discípulo o posible sucesor?

Actualmente me encuentro entrenando centralmente en Fujii sensei (profesora) y Noguchi Tomiko sensei (profesora). No tengo en vista, por lo menos hoy, a ningún posible heredero. Sin embargo, mi deseo es entrenar a los alumnos para que se vayan perfeccionándose tanto en lo técnico como en lo espiritual y puedan elevar su budo al máximo.

¿Ha escrito libros?

Sí. Pero no los edité porque mi maestro siempre dijo que eso es algo que se hace a lo último de la vida, más cerca de la puerta de la muerte. Por otro lado, sí tengo un libro editado referido a la tesis de la vida humana, a los conocimientos de los seres humanos, al espíritu y a la religión (emparejada con el Budo) en sentido analítico. También videos.

¿Por qué acepté en su momento que se editara? tenía el objetivo de conseguir dinero, no para mí, sino para quienes eran mis aprendices, no quería seguir molestándolos, sino poder darles el dinero para que pudieran seguir su camino. También para poder formarlos sin la preocupación económica, asegurando un lugar donde impartir los okeiko (clases). Ese fue mi único objetivo constante, sin embargo, de todo eso, ninguna de las compañías tuvo la intención de recompensarnos el derecho de autoría. Por supuesto que en esta situación, las leyes contemplan a mi favor, correspondiéndonos un porcentaje de todas las ventas. Podría iniciar una demanda judicial, pero no lo hago porque soy un Samurai. Elegí este camino porque intento ser un verdadero Samurai, y a ellos no les gusta tener que pelear por cuestiones monetarias tan desagradables.

¿Cómo debería ser un verdadero samurai?

Shiseitsuushin (proverbio japonés). Este proverbio dice que si nosotros obramos desde el fondo de nuestros corazones con total sinceridad y veracidad, seguramente estas acciones serán reconocidas por el señor. Para el samurai este obrar profundo tiene que ver con tener la mente en blanco, despojarse de la ambición material y obrar desinteresadamente. Considero que como verdadero samurai se persigue el beneficio de terceros y en este caso, a través de las editoriales o compañías de filmación, yo pienso en quienes compran el material para poder estudiar y conocer de qué se trata este estilo. Entonces pensándolo de este lado, le agradezco a la editorial porque llega a personas que tienen interés en conocer este arte. Muchos pensarán que como Soke poseo grandes tesoros: dinero, materiales, dojos; pero lo cierto es que no. No tengo ni una casa donde vivir, ni un dojo donde brindar las clases, no tengo nada, ni siquiera ingresos económicos, estoy totalmente alejado de ese mundo material. El que considera que ser Soke es recibir mucho dinero, está equivocado. El samurai busca siempre poder ser de utilidad a otros, olvida su situación y no procura su bienestar propio, no posee deseos para su propio fin. Si lo decimos en proverbio, sería Boumirita.

"Acepté ser heredero del estilo porque mi maestro me dijo que seguramente yo iba a poder proteger el arte por el camino correcto."






¿Por qué su maestro, Onoe Masamitsu, lo eligió para ser el Soke sucesor?

En ningún momento considero que me eligieron a mí porque soy el mejor de todos, yo no soy ni mejor ni peor que nadie, soy muy débil y lo único que hago es hacer destrezas como todos ustedes. Acepté ser heredero del estilo porque mi maestro también lo fue y me dijo que seguramente yo iba a poder proteger el arte por el camino correcto. En mí, significó tener que dejar mi trabajo y eso también significo renunciar y no tener más ingresos económicos. No tengo presiones laborales pero nadie se me acerca. Empiezo a tener tareas más difíciles como organizarme con los alumnos y todo eso es propio, sale del bolsillo de uno.  

Volviendo a tu pregunta de cómo es que incorporé tantos conocimientos, también tuvo que ver con el contacto directo con mi Soke, haciendo sus prácticas he podido incorporar su conocimiento pero también ha sido a partir de personas desinteresadas que me veían en la práctica y se acercaban, personas que hasta ese momento creía que jamás tendrían alguna influencia en mi vida, me felicitaban y me regalaban libros, así me transmitían más conocimientos.
Retomando un poco el proverbio anterior, el Shiseitsuushin: si obramos con total intención sincera y real, esto se transmite.

¿De quién aprendió algo y se sorprendió?

Te lo puedo explicar de este modo, esta etapa es transitoria y este mundo no nos pertenece, debemos cuidar todo esto para que quien nazca mañana tenga las mejores condiciones; si pensamos en nuestros ancestros, han tomado prestado este mundo y lo han cuidado para que nosotros podamos recibirlo en las mejores condiciones y transitemos una etapa digna. No debemos olvidar que nosotros estamos tomando prestado algo que le pertenece a nuestros hijos, debemos transmitirles correctamente los conocimientos que el ser humano posee hasta el día de hoy (cultural, histórico, social, etc.) y entregarles el mundo en las mejores condiciones para que ellos puedan hacer lo mismo.
Nuestra responsabilidad actual es pensar en nuestros hijos, en nuestros nietos. Si nosotros consumimos ahora, ¿qué nos queda para ellos?

¿Cómo cambió su visión desde la última vez que vino a la Argentina?

Mi primera visita a la Argentina ha sido a raíz de una actividad bilateral para reforzar los lazos entre ambos países, allá por el año 2003. Dentro de ese marco, con la intención de presentar a la sociedad local una parte de la cultura japonesa, fui invitado para hacer una presentación de uno de los artes antiguos como es el shinkei iaijutsu. En esa oportunidad, he podido conocer a muchas personas; y con quienes he mantenido el contacto hasta la actualidad, me parecen personas excelentísimas y este concepto no ha diferido de aquella primera visita. Es por eso que hoy estoy acá.

"Mi objetivo en la vida, a través del Iaido, es trasmitir correctamente todo lo que tenga que ver con la idiosincrasia japonesa, el arte del IAI, el espíritu Samurai y el tesoro que significa la Katana."


La impresión que tuve en el 2003 no ha cambiado. Sí puedo sentir cambios en cuanto a lo que tenga que ver con la estructura edilicia, la vestimenta de las personas o el movimiento interno de los autos. Tanto los argentinos como los japoneses estamos atravesando por una situación de ambición personal en la que sólo cabe la individualidad, la riqueza personal, lo material y el ahora. Pienso que si dejamos de desear y perseguir ambiciones personales, desaparecerían las miserias y las luchas. También comenzaríamos a sentir esa satisfacción personal que hoy no nos permite experimentar.

Económicamente hablando, entiendo que los argentinos tienen que trabajar cuatro veces más su moneda, sin embargo, veo que aquí hay una crisis general estable. En Japón, la situación está mucho peor ya que si Estados Unidos entra en crisis, inevitablemente mi país se ve afectado. Para poder salir de esto, intentamos una estrategia financiera de elevar el yen, se logró estabilizar algo pero está en una situación compleja. Por más que enfrentemos situaciones de crisis, no son eternas. Si cada uno mantuviera alta la moral y obrara en pos de ella, seguramente los países podrían lograr la protección y recuperación.

Por último, en la actualidad ¿qué representaría el uso de la katana en esta sociedad?

Podemos decir que la katana es como un espejo, refleja el verdadero espíritu de quien la porta. La respuesta es muy sencilla, cómo usar y portar la Katana. Nosotros hacemos la paz portando el arma porque lo importante no es hacer el desenvaine, sino el guardar el sable con rapidez. Cuando logro hacer eso es porque puedo mantener la paz.
La katana no busca partir en dos una pieza sino unificar; busca ganar sin tener que desenvainar (nukitsuke), no cortar ni ser cortado.

En un lago, lo que tengo que lograr es que el agua esté quieta, porque así la luna se puede reflejar, pero si hay movimiento se desvirtúa la imagen, metafóricamente hablando eso sería la lucha. Lo primero es saber guardarlo, después poder sacarlo rápido para dar un final más rápido aun. Portar ese sentimiento es lo que nos ayuda a ir por el camino del Iai y convivir armoniosamente. Yo siempre hago énfasis en que mi objetivo en la vida, a través del Iaido, es trasmitir correctamente todo lo que tenga que ver con la idiosincrasia japonesa, el arte del IAI, el espíritu Samurai y el tesoro que significa la Katana. Representa en primer lugar un arma con filo (cortante), en segundo lugar refleja características estéticas bellas y en tercer lugar no ser manipulado como cuchillo de cocina. Es importante el alma del portador del arma.


Finalmente, sensei Sekiguchi Takaaki adelantó a Red Marcial que, debido a que en el 2009 se cumplen 30 años de vida de la Asociación Nihon Kobudo Kiokai, en Japón harán una ceremonia el próximo 7 de febrero y al siguiente día, 8 de febrero, se abrirá la 30° edición del Campeonato del arte antiguo Iaido del cual participará junto con su institución. 

Dentro de la Kokubudo además de ser socios integra la comisión directiva para poder difundir. Por ello, los días 29 y 30 de noviembre del 2008 se llevó a cabo un Campeonato Nacional en un templo de Miashima –isla patrimonio cultural- en la prefectura de Hiroshima. "Nuestro estilo ha participado en ese encuentro y ahí nos han reconocido la constancia de la participación, 15 años consecutivos" remató Sekiguchi sensei con expresión de alegría.


Biografía

Sekiguchi Takaaki, actual Soke de la Muso Jikiden Eishin Ryu Iai-Jutsu, nació el 20 de marzo de 1946 en Hanyu City, ubicada en el norte de la Prefectura de Saitama en  Japón. Desde una corta edad estuvo en contacto con el mundo de las artes marciales, impulsado por la búsqueda de la esencia samurai. Aprendió el arte del sable verdadera (shinken Iaijutsu, técnica antigua) así como también el kendo en el Meibukan dojo, (Tokio) que dirigía el soke Masamitsu Onoe, vigésimo maestro del Muso Jikiden Eishin Ryu Iai-Jutsu.

A lo largo de su carrera marcial, el actual Soke se destacó por mantener una impecable calidad artística y un compromiso clave en tanto a la práctica. Luego de obtener su 10mo grado en el arte del sable, reconocimiento otorgado por el gobernador de la prefectura de Nara.

A los 34 años fue elegido como sucesor del Muso Jikiden Eishin Ryu Iaijutsu; a partir de este suceso le añadió a su nombre la palabra Komeijuku y hoy se conoce a este arte con el nombre de Muso Jikiden Eishin Ryu Iaijutsu Komeijuku. Este anexo incorporado tiene su origen en dos homenajes: por un lado la sílaba ¨Mei¨ que hace referencia al dojo Meibukan, mientras que la sílaba ¨Ko¨, que también se lee ¨Taka¨, la incorpora haciendo referencia al entrenamiento constante e invariable a partir del esfuerzo cotidiano para con el Iaijutsu. La unión de estos dos deseos forma la palabra ¨Komei¨.

Finalmente la palabra ¨juku¨ refiere a la formación constante de las personas, tanto en su espíritu como en su técnica y conocimientos con el propósito de formar máximos exponentes. Esta incorporación fue realizada siempre con la aprobación y autorización de quien fuera su maestro y el vigésimo Soke del Muso Jikiden Eishin Ryu Iaijutsu Onoe Masamitsu Sensei. Se dice que el Komeijuku busca a través del iaijutsu, que todas las personas del mundo podamos ser uno, que comprendamos y aceptemos mutuamente que somos todos parte de una misma familia.

De este modo respeto y sentimiento de amistad por medio, podamos seguir trabajando en las generaciones futuras cuidando cada uno su cultura, sus costumbres y podamos ir realizando acciones que sirven de guía. Trato constantemente de actuar siempre con el sentimiento del Boumirita y Bushido seishin (sentimiento del bushido, guerrero) entregando en cada oportunidad un iaijutsu inmaterial.

En la actualidad, y desde hace ya 18 años, sensei dedica todo su tiempo a viajar alrededor del mundo para dictar seminarios y difundir la esencia de la Muso Jikiden Eishin Ryu Iai-Jutsu Komei Juku. Ha visitado más de 50 países y es considerado uno de los grandes maestros vivos del arte tradicional del sable.

Traducción: Rina Onitsuka


Fuente : Red Marcial
Link : http://www.redmarcial.com.ar/la-vida-del-samurai-con-su-katana.1411.html